lunes, 28 de febrero de 2011
Starfucker, Inc.
Contaba Trent Reznor, allá por 2007, que el acontecimiento que daba origen a la historia narrada en su distópico álbum conceptual Year Zero fue una gran explosión durante la 81 ceremonia de los Oscars que sirvió de catalizador para una serie de hechos que hicieron que el mundo cambiara para siempre (lo que recibió el nombre de Hollywood in memoriam dentro de la campaña de promoción viral de dicho disco). Pues bien, tal y como dijo Rob Sheridan hace unas semanas, se equivocaron de fecha ya que no fue en la 81 sino en la 83 ceremonia de los Oscars en la cual ha sucedido ese bombazo que ha hecho temblar los cimientos de Hollywood: TRENT REZNOR (venga, vale, y Atticus Ross también) HA GANADO UN PUTO OSCAR.
A la mejor banda sonora, concretamente, y es que desde que el líder de NIИ ganó el Globo de Oro hace un mes (que sí, y Atticus Ross también) y se conocieron las nominaciones a los Oscars la bso de La red social se colocó automáticamente como máxima favorita en las quinielas para ganar dicho premio y, en cierto modo, no es ninguna sorpresa que así haya sucedido. Sin embargo, mentiría si dijese que la pasada madrugada aquí vuestro humilde narrador (los señores de W. y Ropemi son testigos) no estaba hecho un flan oyendo a los expertos comentar la de premios que se suponía iba a llevar (como así acabó sucediendo) El discurso del rey, lo que significaba una cosa: a la Academia no le gustan las moderneces, y una banda sonora de música electrónica realizada por el abanderado del metal industrial para una película sobre el fareborn no era lo que se podía llamar tirar de lo tradicional (y más aún estando por ahí pululando Hans Zimmer con esa pedazo de bso de Origen). Pero, por suerte, mis temores finalmente quedaron en nada: salieron Hugh Jackman y Nicole Kidman (¿estoy loco o se ha quitado bótox?), abrieron el sobraco y... ¡ZAS! Misión cumplida y yo celebrándolo como si hubiésemos ganado otra vez el Mundial. Ahí estaba Trent (bueno, y Atticus Ross también), con su barbuca de 7 días (igual la acaba poniendo de moda, a saber), nervioso como un parvulito ante tanta estrella como las que criticaba en Starfuckers, Inc. (ironías del destino) y haciendo que todos los que nos hemos considerado fans suyos durante el transcurrir de los años también ganásemos, orgullosos, un pedacito de esa estatuilla.
Quién se lo iba a decir a Trent Reznor, un tío que en su juventud ganaba Grammys vestido de semi-sado al grito de guerra de fist-fuck y que ha conseguido recibir, casi 20 años después (dios mío), el mayor reconocimiento posible que entrega la todopoderosa y conservadora Hollywood. ¿Significa ésto un cambio de tendencia en la estirada industria del entretenimiento mainstream o es tan sólo un espejismo? Lo veremos el año que viene, con la banda sonora de The girl with the dragon tattoo que Trent (bueno, vale, y Atticus también) ya está preparando para David Fincher. Y ahí estaremos nosotros para volver a trasnochar... y para volver a sentirnos orgullosos de la música que nos gusta, sea cual sea el resultado.
PD 1: del resto de los Oscars destacar la, para mi gusto, injusta victoria de la normalita y por momentos aburrida El discurso del rey en película o dirección (La red social o Cisne negro le pasan por encima fácilmente), los merecidísimos premios de Natalie Portman y Colin Firth (aunque Jesse Eisenberg también lo borda), Kirk Douglas que casi se nos va al suelo en varias ocasiones, la absolutamente desquiciada Melissa Leo (sólo le faltó agradecer su premio a los midiclorianos), la descomunal belleza de Mila Kunis (U jelly, Macaulay?), Scarlett Johansson (criticad todo lo que queráis su des-peinado, que a mí me gusta), Jennifer Lawrence (pese a que parecía una vigilante de la playa... un momento, ¿desde cuándo eso es malo?), la embarazadísima Natalie Portman y Amy Adams (belleza serena) y la extraña pareja que formaron Anne Hathaway (he de reconocer que sí, será una bocacaballo, pero a la tía se la ve con gracia) y el probablemente emporrado James Franco, que pasaba por allí y tenía pinta de sudársela absolutamente todo. Enorme, exijo que este tío repita como presentador el año que viene.
EDIT PD 2: ¿se pué ser más chulo? Tan sólo le falta una mano para coger el cubata.
PD 3: si Trent Reznor se convierte en el tema de moda en twitter... ¿podríamos considerarlo un trenting topic?
PD 4: di ahora que Nine Inch Nails es ruido, puto Anselmo.
domingo, 27 de febrero de 2011
sábado, 26 de febrero de 2011
Ey baby, qué pasó
Steven Seagal hablando en español. Robert De Niro imitando a George Bush. Lindsay Lohan haciendo tríos con su madre. Curas one-liners. Frank Lapidus. Chicks with guns. Tacos (los de comer y los de decir). Y un Rambo mexicano. Machete, ese peliculón.
PD: de cara a los Oscars estoy tan nervioso como si estuviese esperando gemelos, y ya sabéis por quién lo digo.
martes, 22 de febrero de 2011
Que pase el siguiente
Dadle duro, chicos. Poca gente en la historia se lo ha merecido tanto como él.
PD 1: hacedlo también por Emmett Brown, ya puestos.
PD 2: peliculonazo Cisne negro. Si no le dan el Oscar este año a Natalie Portman no descarto que se monte otro fregao en Hollywood.
lunes, 21 de febrero de 2011
Let go, Nina
Contaba ayer mi amiga Leonor Izquierdo en su gran crónica minuto a minuto de la gala final de OT en Rolling Stone (en la cual yo también colaboré, y he de decir que me lo pasé pipa) que los concursantes de este año, en realidad, estaban todos muertos. No sé si lo estarán o no, pero lo que anoche feneció y parece que de una manera definitiva fue Operación Triunfo, tras una década de entretenimiento y momentos vergonzantes prácticamente a partes iguales (el último de ellos la victoria de Nahuel, una persona que canta aún peor que Anselmo, y eso ya es decir).
Decía Nina, muy digna ella, que el chape del concurso había sido injusto, que si el programa transmitía valores, que si las cadenas sólo buscan la audiencia, bla bla bla. La única realidad, buaaambulancias aparte, es que OT llevaba ya demasiado tiempo en estado comatoso y anoche, por fin, le dejaron ir en paz. Así que, para seguir con las analogías entre LOST y OT, diré... let go, OT fans. And move on.
PD: con un poco de suerte el próximo programa que presente Pilar Rubio será Gran Hermano.
Decía Nina, muy digna ella, que el chape del concurso había sido injusto, que si el programa transmitía valores, que si las cadenas sólo buscan la audiencia, bla bla bla. La única realidad, buaaambulancias aparte, es que OT llevaba ya demasiado tiempo en estado comatoso y anoche, por fin, le dejaron ir en paz. Así que, para seguir con las analogías entre LOST y OT, diré... let go, OT fans. And move on.
PD: con un poco de suerte el próximo programa que presente Pilar Rubio será Gran Hermano.
sábado, 19 de febrero de 2011
Buenos chicos
Estaba anoche viendo, DÉCADAS después, Gremlins en laSexta 3 (sí, ese canal existe) y he de admitir que me sentí muy culpable. Sí, porque esta semana está siendo la Semana Remember (en apenas un par de días he visitado a mis ex compis del As, me he ido de juerga con mis ex compis del curso de infografía, he recuperado el contacto auditivo con uno de mis mejores colegas de la infancia y mi piso ha vuelto a ser, aunque sólo sea por unas horas, la Pensión Loli con la visita del Puto Richi) y, tras haber meditado mucho sobre el tiempo pasado y el tiempo vivido y por vivir, en estos momentos podéis llegar a entender que esté especialmente sensible.
Por eso, cuando anoche vi la pinícula que os digo me sentí mal por un simple motivo: ¡me dieron mucha pena los gremlins! Y es que, a ver, de pequeñito yo era totalmente de Team Gizmo: me horrorizaba ver cómo esos bichejos verdes causaban el caos en el pueblo de Billy (ya sabéis, cuando eres pequeño necesitas que el mundo tenga un orden y todo esté en su sitio) y sentía un gran alivio cada vez que se deshacían de uno de ellos y la tranquilidad volvía a la vida de los felices protagonistas. Sin embargo, anoche vi el flín de un modo totalmente distinto (parecido a lo que me pasó en su día con Titanic) llegando a una horrible deducción: ¡los malos son los humanos! Miradlo bien: primero sacan al pobre Gizmo de su entorno a golpe de talonario de manera caprichosa sin importar las consecuencias (en plan Florentino Pérez), luego rompen todas las reglas habidas y por haber dándoles de comer y mojándolos y, encima, cuando ven el estropicio que ellos mismos han causado, la única solución que encuentran es el completo genocidio de una nueva especie con la que, con un poco de paciencia, podrían haber cohabitado. No hay más que ver a la madre de Billy para darme la razón: llega a su cocina, se encuentra a varios gremlins y, de buenas a primeras, se convierte en Rambo y los asesina de la manera más salvaje posible (a uno lo mete en una trituradora y a otro en un microondas hasta que le revienta la cabeza, así de primeras).
Por contra, los gremlins son seres con los que todos nos podemos identificar bastante: era ver la escena del bar y acordarme inevitablemente de mis grandes faenas nocturnas de los últimos años (sí, ésas que ahora tanto echo de menos), especialmente las acaecidas en La Chupitería. ¿Quién no ha sido un follonero, un gamberrete o ha manipulado los frenos de un coche alguna vez en su vida? Los gremlins son amigos de sus amigos (no hay más que ver que van juntos a todos lados), respetuosos con las tradiciones más importantes (no dudaron en detener su juerga para dedicar un momento a un villancico popular) y amantes del arte (esa escena final viendo Blancanieves) y ¿cómo les reciben los humanos? Con la completa y más cruel exterminación para así salvaguardar su decadente modo de vida.
Esta semana, ante mi más que cercano regreso a Fuengirola, me he reencontrado con mi pasado reciente de muchas maneras distintas, analizando fallos y aciertos, virtudes y miserias, personas que merecían la pena y personas que no, pero quizás el revisionado de Gremlins haya sido el golpe más impactante de todos: al verla ahora e identificarme con los malos de la película me doy cuenta de lo mucho que se puede cambiar como persona durante los años, y de lo mucho que podemos llegar a idealizar ciertos recuerdos que no nos atrevemos a tocar pasados los años por el miedo a que éstos se rompan y nos llenen de astillas el presente. Pues hacedlo, hamijos, no tengáis miedo y mirad hacia el futuro con el mismo ímpetu que un gremlin borracho mira el culo de la camarera del Dorry's Tavern. Repetid conmigo: ¡Gizmo kaka!
PD 1: ¿Os acordáis de mi legendario post del pestillo? Pues anoche dos personas más cayeron en el mismo error. De repente me siento menos solo en el mundo.
PD 2: Thom Yorke bailando en el vídeo del nuevo single de Radiohead, Lotus flower, como un híbrido de Beyoncé y Anselme. El tío quería llamar la atención y desde luego que lo ha conseguido.
PD 3: que alguien me explique por qué Panini Comics ha traducido la saga de los X-Men Second coming como, simplemente, Advenimiento. ¿Qué ha pasado con "Segundo"? ¿Será la crisis, que hay que ahorrar?
Por eso, cuando anoche vi la pinícula que os digo me sentí mal por un simple motivo: ¡me dieron mucha pena los gremlins! Y es que, a ver, de pequeñito yo era totalmente de Team Gizmo: me horrorizaba ver cómo esos bichejos verdes causaban el caos en el pueblo de Billy (ya sabéis, cuando eres pequeño necesitas que el mundo tenga un orden y todo esté en su sitio) y sentía un gran alivio cada vez que se deshacían de uno de ellos y la tranquilidad volvía a la vida de los felices protagonistas. Sin embargo, anoche vi el flín de un modo totalmente distinto (parecido a lo que me pasó en su día con Titanic) llegando a una horrible deducción: ¡los malos son los humanos! Miradlo bien: primero sacan al pobre Gizmo de su entorno a golpe de talonario de manera caprichosa sin importar las consecuencias (en plan Florentino Pérez), luego rompen todas las reglas habidas y por haber dándoles de comer y mojándolos y, encima, cuando ven el estropicio que ellos mismos han causado, la única solución que encuentran es el completo genocidio de una nueva especie con la que, con un poco de paciencia, podrían haber cohabitado. No hay más que ver a la madre de Billy para darme la razón: llega a su cocina, se encuentra a varios gremlins y, de buenas a primeras, se convierte en Rambo y los asesina de la manera más salvaje posible (a uno lo mete en una trituradora y a otro en un microondas hasta que le revienta la cabeza, así de primeras).
Por contra, los gremlins son seres con los que todos nos podemos identificar bastante: era ver la escena del bar y acordarme inevitablemente de mis grandes faenas nocturnas de los últimos años (sí, ésas que ahora tanto echo de menos), especialmente las acaecidas en La Chupitería. ¿Quién no ha sido un follonero, un gamberrete o ha manipulado los frenos de un coche alguna vez en su vida? Los gremlins son amigos de sus amigos (no hay más que ver que van juntos a todos lados), respetuosos con las tradiciones más importantes (no dudaron en detener su juerga para dedicar un momento a un villancico popular) y amantes del arte (esa escena final viendo Blancanieves) y ¿cómo les reciben los humanos? Con la completa y más cruel exterminación para así salvaguardar su decadente modo de vida.
Esta semana, ante mi más que cercano regreso a Fuengirola, me he reencontrado con mi pasado reciente de muchas maneras distintas, analizando fallos y aciertos, virtudes y miserias, personas que merecían la pena y personas que no, pero quizás el revisionado de Gremlins haya sido el golpe más impactante de todos: al verla ahora e identificarme con los malos de la película me doy cuenta de lo mucho que se puede cambiar como persona durante los años, y de lo mucho que podemos llegar a idealizar ciertos recuerdos que no nos atrevemos a tocar pasados los años por el miedo a que éstos se rompan y nos llenen de astillas el presente. Pues hacedlo, hamijos, no tengáis miedo y mirad hacia el futuro con el mismo ímpetu que un gremlin borracho mira el culo de la camarera del Dorry's Tavern. Repetid conmigo: ¡Gizmo kaka!
Post dedicado al Puto Anselme, al Puto Meca y, sí, al Puto Richi.
PD 1: ¿Os acordáis de mi legendario post del pestillo? Pues anoche dos personas más cayeron en el mismo error. De repente me siento menos solo en el mundo.
PD 2: Thom Yorke bailando en el vídeo del nuevo single de Radiohead, Lotus flower, como un híbrido de Beyoncé y Anselme. El tío quería llamar la atención y desde luego que lo ha conseguido.
PD 3: que alguien me explique por qué Panini Comics ha traducido la saga de los X-Men Second coming como, simplemente, Advenimiento. ¿Qué ha pasado con "Segundo"? ¿Será la crisis, que hay que ahorrar?
martes, 15 de febrero de 2011
Barrilete cósmico
automáticamente pensé en esta imagen pero no, era demasiado bonito para ser verdad. El que se retira es Ronaldo a secas, O Gordo, O Fenómeno, uno de los delanteros más letales que he visto en mi vida y un icono mediático que ha dejado para el recuerdo, especialmente en su época en el Barcelona, algunos de los momentos más espectaculares de la historia del fútbol reciente: el gol contra el Compostela, el gol contra el Valencia, ese regate imposible en la Recopa del 97, ese quiebro de cintura a Delfí Geli (U Jelly?) en la Supercopa del 96, ese Mundial llevando un coño en la cabeza, ese primer gol con el Madrid apenas segundos después de debutar en el Bernabéu...
Se va un hombre que ha sido una pesadilla para el atleti tanto en su época blaugrana como en la madridista (pese a que la fama luego la tenga Raúl) pero, sobre todo, se va un luchador admirable: una persona que ha sabido sobreponerse a mil y un contratiempos (una lesión de rodilla tras otra, ataques epilépticos, escándalos personales, problemas con las tiroides que le provocaron un notable deterioro físico, etc.) para terminar siendo capaz de escribir su nombre con letras de oro en la historia del fútbol. R9, el hombre que nunca se rindió. Ha sido un placer.
PD 1: unos que se van y otros que vuelven. Han sido siete largos años pero FINALLY THE ROCK HAS COME BACK TO THE WWE! Cuánto se te echa de menos en estos oscuros tiempos del PG, Great One...
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No, si ya nos lo debimos oler cuando presentaron la canción de Chanel para el Mundial: toke... toke... toke... toke... toke... toke... toke....









